La Asamblea Nacional aprobó este martes en primera discusión la reforma parcial de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico, una iniciativa que busca incorporar capital privado al sector para atender las fallas que afectan al sistema eléctrico nacional y mejorar la capacidad de respuesta ante la creciente demanda de energía.
Durante el debate parlamentario, el diputado oficialista Orlando Miranda afirmó que el sistema eléctrico venezolano ha presentado en los últimos años “limitaciones estructurales” y financieras que han dificultado su funcionamiento. Además, señaló que varias plantas termoeléctricas permanecen paralizadas debido a las dificultades para adquirir repuestos, situación que atribuyó a las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos.
Miranda explicó que la propuesta presentada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, plantea un modelo de participación mixta que permitirá la incorporación de inversiones privadas bajo un esquema de concesiones supervisadas por el Estado. Según el legislador, se trata de una “estrategia táctica” orientada a fortalecer la infraestructura eléctrica del país.
El parlamentario también aseguró que la reforma contempla mecanismos para proteger a los usuarios, al establecer que las empresas distribuidoras y comercializadoras deberán compensar económicamente a los ciudadanos por daños ocasionados por apagones o fallas en la calidad del servicio. Asimismo, indicó que el esquema tarifario buscará garantizar una rentabilidad “razonable” para los inversionistas, vinculada a criterios de eficiencia.
Por su parte, el diputado opositor Ezio Angelini pidió que la normativa incorpore la descentralización del sistema y aborde los problemas de corrupción que, a su juicio, han contribuido al deterioro del servicio. “Hay que hacer una auditoría muy importante de qué ha pasado con todos los recursos que se le han dado al sector eléctrico”, sostuvo durante su intervención.
Angelini agregó que mientras en 2019 el país producía cerca de 20.000 megavatios para una demanda de 12.000, actualmente la generación ronda los 12.000 megavatios frente a un consumo estimado de 14.000. El proyecto deberá ser sometido a una segunda discusión antes de su aprobación definitiva.