Colombia advierte sobre las consecuencias humanitarias que traerá el cierre de pasos en el Darién





El defensor encargado del pueblo colombiano, Julio Luis Balanta Mina, alertó este viernes de las consecuencias humanitarias de que el Gobierno de Panamá haya ordenado cerrar varios pasos fronterizos en la selva del Darién, que divide Colombia de Panamá y es un peligroso paso para la migración, reclamando que es urgente tener en cuenta el riesgo sanitario de los migrantes.

“Exhortamos al gobierno nacional a solicitarle a las autoridades panameñas observar y estar al tanto de cuán importante son los postulados del derecho internacional de los derechos humanos”, declaró Balanta, quien insistió en la necesidad de que se ofrezca protección internacional a los migrantes.

Además aclaró que deben prestar especial atención a aspectos como “la satisfacción de necesidades básicas y garantías de no devolución de los migrantes susceptibles de asilo y con necesidad de protección internacional”, recogió la agencia EFE.

El pasado viernes, durante una gira al Darién previa a su investidura, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, adelantó la colocación de “cercas de serpentinas” con “el ánimo de que la gente tome el camino único para llegar hasta aquí, no diseminado”, además de la presencia policial en algunas zonas de esa selva.

Así, este miércoles el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) de Panamá cerró tres de los pasos que usan los migrantes para salir de esta peligrosa y montañosa selva, por la que pasan días tratando de atravesarla, expuestos al hambre, a la falta de agua potable, a las inclemencias climáticas y la fauna salvaje, pero también a bandas criminales y grupos armados que la controlan.

El cierre de estos pasos o ‘trochas’ se da en medio de un gran flujo de migrantes por el Darién, por el que este año han cruzado más de 195.000 personas, la mayoría venezolanos, pero también ecuatorianos y chinos, mientras que en 2023 fueron más de 520.000, una cifra inédita, según datos oficiales.